Thursday, December 20, 2012

La Navidad no sale de un shopping ... o si?


Andrea Chaparro - Fotografía Emilio Aparicio Rodríguez ©
Se acercan las fiestas y en un país donde la vorágine por comprar regalos, llenar los arboles de Navidad con paquetes de distintos colores parece llenar los corazones de las personas, la meta final para terminar el año.

Desde hace poco mas de dos meses que el gran tema de conversación en los trabajos o en la calle es: “¿Ya hiciste tu compra de Navidad?”

Personalmente nunca lo entendí. ¿Por qué tiene que ser tan importante llenar de regalos a todo el mundo?

Es muy interesante ver como personas de otras religiones no Católicas también compran sus regalos de Navidad, pero mas aun me sorprendió como en una escuela católica marcaban la presencia y existencia de Papá Noel (Santa Klaus).

Entonces nuevamente este año volví a preguntarme: ¿Qué paso con el verdadero sentido de la Navidad? … ¿Quedó simplemente reemplazado por el personaje de vestimenta roja y barba larga que trae regalos?

Personalmente, Navidad para mi siempre fue y significó un momento de alegría, de juntarnos con familiares y celebrar el nacimiento de Jesús y agradecer por todo lo recibido durante el año.

Siempre busqué también algo que fuera distinto durante las Fiestas. No se, algo que saliera fuera de lo común. El año pasado hicimos un video muyparticular para las fiestas y este año, eso diferente llegó esta mañana cuando por medio de una amiga en Facebook encontré este video que a pesar de no ser navideño, es un claro mensaje de esperanza, amor y humildad.

Emilio Aparicio Rodriguez tiene una amiga muy particular en Colombia. Se llama Andrea, vive en la calle y acaba de cumplir 47 años. Emilio se lo festejó de una manera muy especial y comparto con ustedes este video que me pareció muy tierno, sincero y con un hermoso mensaje.

Gracias a todos y cada uno por estar tan cerca este año a pesar de la distancia y les deseo a todos una hermosa Navidad junto a sus familias y que Dios bendiga cada uno de sus hogares !





Friday, December 14, 2012

Wednesday, December 12, 2012

En una cabina en lugar de un teléfono encontré libros!

Antes de comenzar con el post de esta semana, quiero públicamente hacer conocer mi indignación y vergüenza por lo ocurrido con el fallo del caso “Marita Verón” en el que creo que alguna vez la historia tendría que cambiar en nuestro país y que podamos volver a confiar en la Justicia.

Sra Susana Trimarco, desde este Londres alejado de mi querido Tucumán, le mando todo mi apoyo y fuerza ... espero algún día se haga justicia.

#JusticiaPorMaritaVeron

_____________________________________________________________________________


Desde que llegué a Londres en Mayo de 2003, siempre aprecié algunos iconos londinenses como los buzones rojos, los buses de dos pisos, los taxis negros y por supuesto, las famosas cabinas rojas de teléfono.

Hace poco tiempo atrás en un artículo me preguntaban si aun funcionaban las cabinas o si la gente las usaba pesar del avance de la tecnología con los teléfonos celulares. “Claro que si” respondí en ese momento, pero es inevitable ver como los avances tecnológicos interrumpen viejas e icónicas costumbres de las personas.
Desde hace unos años las cabinas rojas se han transformado más en una especie de atracción turística que en un verdadero servicio a la comunidad. En Londres por ejemplo, aun funcionan perfectamente pero en pueblos pequeños fuera de la ciudad estaban en serios riesgos de extinción y hasta de ser removidas por falta de uso.

Fue entonces cuando a principios del 2009 en un pueblo al suroeste de Inglaterra, consultaron a sus habitantes que hacer con las cabinas como solución antes que fueran removidas. Un cartero tuvo la gran idea de convertirla en una especie de “mini biblioteca”¿Cómo? ¿Convertirlas en bibliotecas? … si, esa fue la idea ya que la biblioteca más cercana se encontraba a varios km de allí y la biblioteca móvil solo pasaba una vez al mes repartiendo libros.

Acababa de nacer lo que luego se llamó “the Phone Booth Library” (la Biblioteca de la Cabina Telefónica) en la cual los habitantes del pueblo o barrio dejan los libros que desean compartir con otras personas y así también, la única regla es que al retirar un libro, tienes que dejar otro a cambio para que otra persona lo pueda leer.

Al ser todo un éxito, muchos otros lugares de Gran Bretaña tomaron la misma iniciativa y a partir de este año comenzó a usarse también en Londres.

¿Te imaginas abriendo la puerta de la cabina y en lugar de encontrar el típico teléfono te encontrás con una interesante selección de libros?

¿Crees que funcionaria en Argentina o en otros países este mismo sistema?

Personalmente me encantó la idea y a pesar que aun no encontré ninguna biblioteca cabina, cada día al caminar por la calle estoy atento a cada uno de ellas a ver si consigo sorprenderme con libros en lugar de una llamada telefónica.

Si estuviste en Londres alguna vez y te sacaste foto en una cabina roja, 
mandamela a tucumanoinlondon@gmail.com  
que la subimos al blog !!!


Andrea Fanjul en Greenwich !
Sara Mino en Londres !




















Mis padres en su visita a Londres !