Wednesday, December 12, 2012

En una cabina en lugar de un teléfono encontré libros!

Antes de comenzar con el post de esta semana, quiero públicamente hacer conocer mi indignación y vergüenza por lo ocurrido con el fallo del caso “Marita Verón” en el que creo que alguna vez la historia tendría que cambiar en nuestro país y que podamos volver a confiar en la Justicia.

Sra Susana Trimarco, desde este Londres alejado de mi querido Tucumán, le mando todo mi apoyo y fuerza ... espero algún día se haga justicia.

#JusticiaPorMaritaVeron

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Desde que llegué a Londres en Mayo de 2003, siempre aprecié algunos iconos londinenses como los buzones rojos, los buses de dos pisos, los taxis negros y por supuesto, las famosas cabinas rojas de teléfono.

Hace poco tiempo atrás en un artículo me preguntaban si aun funcionaban las cabinas o si la gente las usaba pesar del avance de la tecnología con los teléfonos celulares. “Claro que si” respondí en ese momento, pero es inevitable ver como los avances tecnológicos interrumpen viejas e icónicas costumbres de las personas.
Desde hace unos años las cabinas rojas se han transformado más en una especie de atracción turística que en un verdadero servicio a la comunidad. En Londres por ejemplo, aun funcionan perfectamente pero en pueblos pequeños fuera de la ciudad estaban en serios riesgos de extinción y hasta de ser removidas por falta de uso.

Fue entonces cuando a principios del 2009 en un pueblo al suroeste de Inglaterra, consultaron a sus habitantes que hacer con las cabinas como solución antes que fueran removidas. Un cartero tuvo la gran idea de convertirla en una especie de “mini biblioteca”¿Cómo? ¿Convertirlas en bibliotecas? … si, esa fue la idea ya que la biblioteca más cercana se encontraba a varios km de allí y la biblioteca móvil solo pasaba una vez al mes repartiendo libros.

Acababa de nacer lo que luego se llamó “the Phone Booth Library” (la Biblioteca de la Cabina Telefónica) en la cual los habitantes del pueblo o barrio dejan los libros que desean compartir con otras personas y así también, la única regla es que al retirar un libro, tienes que dejar otro a cambio para que otra persona lo pueda leer.

Al ser todo un éxito, muchos otros lugares de Gran Bretaña tomaron la misma iniciativa y a partir de este año comenzó a usarse también en Londres.

¿Te imaginas abriendo la puerta de la cabina y en lugar de encontrar el típico teléfono te encontrás con una interesante selección de libros?

¿Crees que funcionaria en Argentina o en otros países este mismo sistema?

Personalmente me encantó la idea y a pesar que aun no encontré ninguna biblioteca cabina, cada día al caminar por la calle estoy atento a cada uno de ellas a ver si consigo sorprenderme con libros en lugar de una llamada telefónica.

Si estuviste en Londres alguna vez y te sacaste foto en una cabina roja, 
mandamela a tucumanoinlondon@gmail.com  
que la subimos al blog !!!


Andrea Fanjul en Greenwich !
Sara Mino en Londres !




















Mis padres en su visita a Londres !

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alfredo giachino said...

Es fantástico cuando en una sociedad el sistema de honor funciona y nadie, o casi nadie, abusa de el. Los libros son, para mi, uno de los grandes símbolos de una humanidad civilizada y las bibliotécas un ángulo importantísimo de apoyo para la sociedad. El intercambio de ideas e historias que libremente se efectúa en estas cabinas se convierte en un lazo mas de comunicación que solo puede fortalecer a la sociedad. En cuanto a la pregunta de si el sistema funcionaría por estos lados, San Diego, California, seguramente sí, si tan solo aun existiera una cabina telefónica pública...

Tucumano in London said...

Muchas gracias Fredy y muy cierto tu comentario y una lastima que no tengan cabinas alla en San Diego, realmente seria una buena idea poder implementarla !
Abrazo

Julian Martinez said...

Fantástico, pero te debo la foto, nunca estuve
en Londres jeje. Gran abrazo y espero que no te mueras de frio estos días por allá
je

Dolores Salgado said...

Que bella historia, me encantan estas cosas raras que nos cuentas cada semana.
Besitos

Susanabart said...

También quiero manifestar mi apoyo y solidaridad a la Sra.Susana Trimarco. Porque esta señora a raiz de la desgracia que tuvo con su hija, está haciendo una obra monumental y movilizando conciencias. Ahora bien, qué se puede esperar de algunos jueces cómplices si nada menos que un juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, tenía ¿o tiene? departamentos destinados a prostíbulos y con total desparpajo él declaró que desconocía eso porque el alquiler de los mismos los adminstraba un tercero, ¿qué inocente no?.

Bueno, yendo a cosas más gratas relacionadas con tu post, me encanta la idea pero creo que puede tener éxito en localidades pequeñas donde casi todos se conocen. Aquí en BA las empresas de telefonía han levantado casi todas las cabinas .por la falta de uso

Jorgelina said...

Buenísima idea!!!! Aunque creo que sólo funcionaría en el Reino Unido y algunos otros países europeos, donde la gente tiene otra educación y valora los recursos que tiene para acercarse a la cultura. Aquí en Argentina la gente se llevaría los libros y jamás los devolvería!!! Lamentable... Felicitaciones al creador de la idea y a la sociedad inglesa !!! 

Tucumano in London said...

Gracias Julian ... abrazo !

Tucumano in London said...

Gracias a uds por estar cada semana !

Tucumano in London said...

Hola Susana ... lo de Marita Veron es una vergüenza ...
Lo de las cabinas en BsAs es una lastima porque realmente son muy lindas y ahora hasta sirven de biblioteca ! 

Tucumano in London said...

Si Jorgelina, es una lastima pero que lindo seria que esto mismo pudiese pasar en Argentina !
Mandame tu foto con la cabina que seguro tenes alguna por allí !!!

Smith Eleanor said...

interesantísimo Pablo. me encantó la idea. no sé si funcionaría acá en Argentina, pero con probarlo no? 

besos y cariños siempre de toda la flia que te sigue y admira !!!

Tucumano in London said...

Muchas gracias Eleanor! - Creo que como vos decis, con probar no se pierde nada y podria empezar el sistema en algun barrio o pueblo con gente que se preocupe porque funcione. Creo que es totalmente posible !!!
Saludos al resto de los Smith !

Gabriela Escobar said...

Muy buena la idea! ese gesto de "pasarle al otro" es digno de imitar, donar algo que a otro pueda servirle tanto o mas de lo que me sirvió a mi... No creo que funcione aqui Pablo, y no por falta de espiritu solidario, sino por el poco cuidado y respeto que tenemos por el bien público, me imagino libros rotos, la cabina desarmada y con frases escritas  con aerosol...

Eliana Scotillo said...

Muy bueno Pablo!!! La primera vez que leo sobre el tema! Es interesante la búsqueda constante en países Europeos de satisfacer necesidades latentes conservando y reciclando lo que ya está instalado en ciudades y pueblos. 
En Argentina estamos cada vez más alejados de compartir en sociedad, es una lástima! 
Hablando de íconos londinenses, hace un tiempo leí este artículo: http://america.infobae.com/notas/60180-Los-taxis-de-Londres-un-emblema-en-crisis
Saludos desde Baires! Eliana

patricia said...

es una excelente idea !!!!!!! ojalá acá en Buenos Aires, se ocuparan de fomentar la lectura !! ya casi no hay bibliotecas en los colegios, los chicos no les dan bolillla, es una lástima, es tan lindo leer !! nada los motiva y nadie los motiva tampoco !! es una gran idea la que tuvieron y sobre todo aprovechar esos miniespacios tan originales y pintorescos, como son las cabinas de tel de Londres. Acá no creo que eso funcione, no creo que cuiden los libros y mucho menos que los lean !! 

Marcela Briseño said...

En Tucumán hay una cabina roja!!Laprida y Mendoza.

Mena y Eli said...



Hola,
Pablo ¿Cómo estás? nos encató ver todo lo que publicas en tu blog, muy
interesante y didáctico. Vimos tu página de imágenes, nos llamo la atención
todos los seguidores que tenés y la variedad de temas que tocas, estás muy
actualizado.  Tus palabras a la Señora Susana Trimarco nos emocionaron.
Qué bueno que se sigan buscando formas para acercar los libros a las personas.
Te contamos que en la Biblioteca Nacional hay una expendedora de libros de
escritores latinoamericanos. Te mandamos a tu correo una foto de la misma y
esperamos que se sumen más a éstas.
Un beso y abrazo, mena y Eli



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